Puedo verte a dos puertas de distancia.
Puertas cerradas que explotan en ansias de lenguas y muslos
muslos de bronce oscuro
pliegues suaves que mutan en interminables carreteras
por donde transitan mis ojos
mis yemas.
En contramano circulan
chocando con cada poro de la piel más pura.
Mejor márchate
antes de que mi mano
se disuelva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario