Esta mañana se alquila mi alma
grisácea en llanto
atragantada en espinas marchitas.
Esta mañana he vaciado mi sangre
densa locura de un cuerpo sin vida.
Se alquila mi alma
en soles o en Lunas
o en cuarenta segundos
de senos danzando.
Sin porcelanas
ni cueros, ni uñas se alquila
agonizando decepciones
de persianas cristalinas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario